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Bebidas isotónicas: mirando dentro de la botella

Tomemos una botella cualquiera de una de las varias marcas de isotónica que se pueden encontrar en el supermercado. En su etiquetado se puede apreciar que, salvo pocas diferencias, los ingredientes son, con pocas variaciones, estos:

Ingredientes:

agua

hidratos de carbono (sacarosa, jarabe de glucosa deshidratada, maltodextrina)

regulador de la acidez: ácido cítrico, citrato de sodio

fosfato de calcio - carbonato de magnesio - cloruro de sodio - cloruro de potasio

antioxidante: ácido ascórbico

emulsionante: almidón modificado

estabilizante: goma de acacia, aceite vegetal de copra, aceite vegetal hidrogenado de soja

aroma natural - colorante: beta-caroteno - vitamina B1.



desmenucemos este listado de ingredientes para intentar comprender qué nos aportan y poder comparar mejor entre productos aparentemente iguales.


  • Agua

    Bastante fácil, ¿no? Conviene tener presente que en un hombre adulto, el agua representa entre un 60 % - 70 % de su peso corporal. En una mujer, el porcentaje es algo menor debido a que nosotras tenemos en proporción más tejido adiposo y menos masa muscular que ellos.
  • Así que no subestimemos su importancia. Sirve no sólo para regular la temperatura corporal y sustituir los líquidos perdidos por el sudor sino para ayudar a reponer y fijar nuestras reservas energéticas (que consisten en carbohidratos solubles en agua).


    En las isotónicas es el solvente para el resto de ingredientes que conforman la bebida. Pero este elemento no lo es todo y “algo tendrá el agua cuando la bendicen”

  • Hidratos de carbono

    Es el nombre genérico con que se denomina a las moléculas que utiliza nuestro organismo como fuente de energía. Vemos nombres como sacarosa y jarabe de glucosa que cualquiera sabría identificar como “azúcar”. Al menos esos dos; la maltodextrina se produce industrialmente desde hace relativamente poco…


  • Ajustemos el microscopio…

    ...y adentrémonos a nivel molecular.

  • Sacarosa

    Es un carbohidrato simple. O más simple: el azúcar de toda la vida; dulce y calórico, sin sorpresas para ti.
  • Jarabe de glucosa

    Se trata de un sustituto que se viene utilizando últimamente en preparaciones industriales para reemplazar a la sacarosa, ya que es todavía más dulce que ésta (y más calórico también). Nuestro metabolismo utiliza glucosa como fuente primaria e inmediata de energía. ¿Y por qué aquí deshidratado? Si bien el jarabe de glucosa en polvo tiene interesantes usos en tecnología alimentaria, en este caso todo parece indicar que el fabricante lo añade en esta textura porque comercializa también versión seca de isotónica (esos polvos que venden para que tú misma los disuelvas). Así le resultaría más conveniente adquirir de su proveedor un solo producto en mayor cantidad.
  • Maltodextrina

    A pesar de ser un carbohidrato complejo es de fácil digestión y rápida absorción, lo que lo hace ideal para consumirse durante el ejercicio y no horas antes como suele hacerse con otros carbohidratos complejos (la pasta, por ejemplo). Por lo regular no es dulce, con lo que no llega a hacer la bebida más empalagosa de lo necesario.


  • ¿Por qué se mezclan tres tipos de carbohidratos?

    Básicamente, tiene que ver con los mecanismos fisiológicos de absorción. Lo verás más claro enseguida, pero debes saber que no todas las bebidas tienen tanta variedad. Generalmente las más económicas y de marcas blancas sólo incluyen sacarosa (repetimos, azúcar de mesa).


    ¿Cómo se absorbe la isotónica?

    En general, cuanto antes se absorba la bebida que ingiramos, mejor se asimilan sus componentes y se evitan molestias e incidentes desagradables (como la tan temida y a veces ocurrente diarrea). El líquido pasa del estómago al intestino delgado, donde son absorbidos los carbohidratos y éstos pasan a la sangre a través de la pared intestinal.

    Cada tipo de carbohidrato cuenta con un tipo de enzima específica para él que actúa en el intestino delgado. Estas enzimas rompen y transportan el carbohidrato (otra vez: a cada tipo le corresponde una enzima) a través de las paredes intestinales. Si sólo hay de un tipo, los "transportadores" pueden llegar a saturarse. Si se saturan, dejan de trabajar, con lo que el carbohidrato no se absorbería y permanecería en el intestino delgado o pasaría al intestino grueso, en cualquiera de los dos casos provocando problemas intestinales.


    Hasta aquí, agua con azúcar (que no es poco)… Pero no hemos repuesto los electrolitos perdidos a través del sudor. Es importante mantener un nivel adecuado de éstos y por eso vamos a desentrañar el resto de la jerga químico-industrial que lleva la etiqueta.

    Fisiológicamente, los electrolitos más importantes son sodio, potasio, calcio y magnesio, por su importancia en el funcionamiento muscular y del sistema nervioso. Regulan los mecanismos de hidratación de nuestro cuerpo así como el pH de la sangre, con lo que una carencia de estos elementos puede resultar en ver comprometido nuestro rendimiento deportivo y en casos más serios, hasta la vida.

  • Un regulador de la acidez, para controlar el pH, que será el

    ácido cítrico

    . Por cierto, que pH significa “potencial de hidrógeno” y es una escala de graduación que va del 0-14. Un pH de 7 es neutro (el agua, por ejemplo). Menos de 7 es ácido y mayor de 7 recibe el nombre de básico o alcalino.
  • El ácido cítrico aparece en muchos etiquetados de alimentos de la Unión Europea bajo el código E330. Da un sabor ligeramente ácido (pero agradable y que además se disipa rápidamente del gusto en boca) a la bebida, lo que ayuda a compensar el dulzor. Sin embargo, no está aquí tanto por su sabor sino para mantener el pH equilibrado que evitará la proliferación de bacterias, aspecto importante desde el punto de vista sanitario pero también para preservar las cualidades organolépticas de la bebida (sabor, color, precipitación de sólidos…) ya que si el medio fuera muy ácido o demasiado alcalino, los componentes de la bebida se degradarían.


  • Pero en esta importante función reguladora del pH, el ácido cítrico no trabaja solo. Requiere del

    citrato de sodio

    como complemento. Juntos, este ácido y este citrato forman una solución tampón. ¿Qué es esto? Una solución que ofrece resistencia a los cambios en el pH, manteniéndolo prácticamente constante. En un rol secundario, el citrato de sodio también aporta un toque de sabor de notas refrescantes.
  • Siguiente en la lista: el

    aroma natural

    . Esos destellos de sabores a naranja, limón o frutos rojos, que disfrazan la bebida. Habría que invertir un poco más en este apartado, ¿no crees?

  • Pero, ¿y los electrolitos tan indispensables?

    Esos “polvos mágicos” que se añaden a la bebida para mantener equilibrada la concentración de electrolitos en nuestro organismo son:

  • Fosfato de calcio

    , pues el calcio tiene un papel importante en los procesos de contracción muscular. Para prevenir calambres, principalmente, aunque últimamente se añade también para combatir los posibles efectos erosivos de las isotónicas en el esmalte dental, tema que preocupa mucho más hoy día que hace unos años. Pero la razón principal es la primera mencionada, vamos.
  • El

    carbonato de magnesio

    , como el calcio, es importante para el buen funcionamiento muscular, previniendo calambres.
  • El

    cloruro de potasio

    . Junto al sodio, el potasio es uno de los electrolitos que más perdemos al sudar. Como los anteriores ya mencionados, también tiene efecto en la prevención de calambres musculares y almacenamiento de energía. No debe faltar en la bebida isotónica pues a diferencia de otros minerales, el potasio suele ser escaso en nuestra dieta.

  • Peccata minuta…

  • Antioxidante:

    ácido ascórbico

    o vitamina C. Aquí, en cantidades insignificantes nutricionalmente. No lo incluyen para ayudarte a prevenir resfriados, sino porque ayuda a preservar durante más tiempo el producto embotellado.
  • Emulsionante:

    almidón modificado

    . Le confiere una textura y viscosidad uniformes a la solución. Es también un estupendo estabilizante aunque se vea superado por la goma de acacia a la hora de hacerle frente a los cambios de temperatura.
  • Estabilizante:

    goma de acacia

    , también conocida como goma arábiga. Proporciona estabilidad a la solución para que no se separen sus elementos grasos (aceites colorantes o extractos aromáticos) cuando tiene que estar almacenado y en reposo durante largo tiempo, especialmente en condiciones de refrigeración.
  • Aceite vegetal de copra

    , no es ni más ni menos que aceite de coco. De relativa reciente aparición en bebidas para deportistas, fruto del esfuerzo de la industria alimenticia que busca constantemente cómo darle salida a algunos productos. Aporta esa “turbiedad” que hace que las bebidas no tengan una apariencia cristalina (que haría que pareciera un fregasuelos), sino que causen el efecto psicológico de contener más sustancia y ser más nutritivas. En la industria alimentaria saben mucho de psicología…
  • Aceite vegetal hidrogenado de soja

    . Previene que los aceites cítricos floten la superficie.
  • Colorante:

    beta-caroteno

    . Pigmento naranja que se encuentra en frutos de ese color. Es lo que le da el color a las zanahorias, calabaza, pimientos rojos…
  • La

    vitamina B1

    es necesaria para metabolizar los carbohidratos.

Con toda esta química, lo que cobran por ella y los residuos plásticos que genera, no es de extrañar que muchas se animen a prepararse sus propias bebidas isotónicas caseras. De vida más corta que su versión industrial, deben consumirse al poco de prepararlas y entre sus ingredientes nunca falta el bicarbonato de sodio (fácil de encontrar en cualquier supermercado, en la sección de levaduras y harinas), sal, azúcar y zumo de limón. En internet se pueden encontrar recetas y variaciones al gusto de todos. Eso sí, hay que tenerlas muy ensayadas antes de llenar con ellas el bidón en tu próxima carrera para evitar sustos y contratiempos inesperados. Sobre todo quienes tengáis estómagos delicados, ya que el bicarbonato, aparte de gases, puede producir irritación estomacal.

También es cierto que las bebidas isotónicas no dejan de tener su lado de “fenómeno cultural”. Objeto de millonarias campañas publicitarias, muchas de ellas protagonizadas por atractivas caras del deporte de élite, podría pensarse que son un producto indispensable, cuando lo cierto es que su consumo nunca ha sido tan elevado como en los últimos años. Para entrenamientos ordinarios, con temperaturas de frías a moderadas (es decir, cuando no se espera sudar en exceso), o que no se prolonguen durante mucho tiempo, la reposición de líquidos y electrolitos puede provenir a través de la dieta, prestando atención a los carbohidratos que se ingieren antes de entrenar y a los alimentos que se consumen a lo largo del día y que deben formar parte de una dieta variada.






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